Las natillas de toda la vida

Las natillas son uno de esos típicos postres de toda la vida. Los ingredientes que llevan son muy sencillos y su elaboración, más aún. Además, es un postre que aman tanto niños como mayores.

Si quieres saber cómo hacer unas ricas y sabrosas natillas caseras, sigue leyendo esta entrada. Así, conseguirás dejar de comprar esas que ya vienen preparadas en los supermercados y que no tienen nada que ver con el sabor de un postre casero.

Ingredientes para 6 personas

  • 1 litro de leche
  • 5 yemas de huevo
  • 100 gr de azúcar
  • Un trozo de cáscara de limón
  • 1 rama de canela
  • 40 gr de maicena

Preparación paso a paso

  1. Reserva un vaso de leche fría y calienta el resto con la rama de canela y la piel de limón. Cuando la leche empiece a hervir, baja el fuego para que no se derrame y deja que hierva durante cinco minutos a fuego muy lento.
  2. Mientras tanto, añade la maicena al vaso de leche que has reservado y remueve hasta que se disuelva por completo.
  3. Casca los huevos separando las yemas de las claras. En esta receta sólo vas a usar las yemas. Coloca las yemas en un bol y añade el azúcar y la leche con la maicena. Luego bate bien con las varillas.
  4. Después de haber hervido la leche durante cinco minutos, pásala por un colador para retirar todos los tropezones que pueda tener. Ahora es el momento de incorporarla a las yemas. Es muy importante que lo hagas poco a poco.
  5. Con las varillas en marcha, vierte la leche en el preparado de yemas, sin dejar de batir, hasta que la hayas añadido toda. Vierte todo el preparado en un cazo y llévalo al fuego. El fuego debe ser bajo, ya que esta preparación se pega y se quema con facilidad. Remueve sin parar con una cuchara o una varilla manual. Cuando desaparezca la espuma de la superficie y las natillas espesen, ya puedes retirar el cazo del fuego. Este paso suele durar unos diez minutos.
  6. Vierte las natillas en los recipientes que desees usar (como unos cuencos, por ejemplo). Una vez que se hayan enfriado un poco, espolvorea (si quieres, claro) un poco de canela por la superficie.

Recuerda guardar las natillas en el frigorífico durante al menos dos horas y sírvelas muy frías. De manera opcional, puedes presentarlas adornadas con una galleta o un barquillo.

¡¡Que las disfrutéis!!

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